Uno de los procesos que debe acompañar a todo tratamiento médico-estético es el de hidratación. Para que la hidratación sea correcta en una piel dañada (descamada, agredida, con problemas dérmicos,…) se necesita utilizar una forma galénica adecuada para que la piel absorba los productos que queremos administrar.
Una piel deshidratada o agredida tiene alterada la capa lipidica, por lo que la absorción de cremas o/w es muy baja. Sin embargo el uso de preparados galénicos en forma de gel consigue una total y rápida absorción del preparado cosmético, de este modo se restablece la capa lipídica de la piel y por tanto la absorción de cualquier preparado o/w que queramos aplicar será óptima.
Dependiendo de la forma en la que se aplique el producto en la piel el efecto que se produce es distinto:
- Friccionando:
Tonifica, hidrata y reafirma la piel eficazmente, aumenta la hidratación y la mantiene a un nivel óptimo. Limpia profundamente a la vez que ayuda a renovar la película hidrolipídica de la piel. Es necesario aplicarlo antes de aplicar cualquier crema para optimizar la función de la misma.
- Tamponando:
Tiene función antiinflamatoria, elimina el eritema y la sensación dolorosa. Se aplica siempre tras
una agresión.